Cómo ajustar el tutorado a medida que crece la planta

Cómo ajustar el tutorado a medida que crece la planta

Uno de los elementos fundamentales en el cuidado de las plantas de vid es el tutorado, es decir, la sujeción de la planta al alambre por medio de ciertos soportes. A medida que la vid crece, es necesario ir ajustando el tutorado para que la planta esté siempre bien sostenida y pueda desarrollarse correctamente.

En este artículo, te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre cómo ajustar el tutorado a medida que crece la planta. Te daremos consejos y recomendaciones para que puedas hacerlo de manera adecuada, evitando daños a la planta y optimizando su crecimiento y producción.

¿Por qué es importante ajustar el tutorado?

El tutorado es un elemento crucial en el desarrollo de las plantas de vid, ya que les proporciona el soporte necesario para crecer hacia arriba. Sin él, las plantas tenderían a extenderse horizontalmente y no podrían desarrollar sus racimos de uvas de manera adecuada.

Además, el tutorado es importante para proteger la viña de los fuertes vientos y los intensos rayos solares. Si las plantas no están bien sujetas, pueden sufrir roturas y daños que afecten a su crecimiento y producción.

Por todas estas razones, es vital ajustar el tutorado a medida que la planta crece, para que ésta esté siempre bien sujeta y reciba las condiciones adecuadas para su desarrollo óptimo.

¿Cuándo es necesario ajustar el tutorado?

La frecuencia a la que se debe ajustar el tutorado depende de la variedad de uva y las condiciones climáticas del lugar. En general, se recomienda revisar el tutorado cada dos o tres semanas, especialmente en las primeras etapas de crecimiento de la vid.

A medida que la planta crece, su tronco se va haciendo cada vez más grande y fuerte, por lo que es necesario ir aumentando la resistencia del tutorado. Asimismo, los racimos de uvas que se desarrollan en la planta pueden llegar a ser muy pesados, por lo que es importante que el tutorado sea capaz de soportar ese peso sin dañar la planta.

En definitiva, es necesario ajustar el tutorado siempre que la planta crezca lo suficiente como para que los soportes empiecen a quedarse cortos o se debiliten debido al peso de los racimos.

¿Cómo ajustar el tutorado?

El ajuste del tutorado es una tarea que requiere cierta destreza y cuidado, ya que es importante no dañar la planta ni los brotes nuevos. A continuación, te explicamos los pasos para ajustar el tutorado correctamente:

1. Revisa el estado del tutorado: Antes de empezar a ajustar el tutorado, es importante que te asegures de que está en buen estado y no presenta ningún tipo de rotura o deformación. Si detectas algún problema, es necesario repararlo antes de continuar.

2. Sujeta la rama principal: Busca la rama principal de la planta de vid y sujétala con una cuerda o una cinta para evitar que se mueva durante el ajuste del tutorado.

3. Afloja los soportes: Si ya hay soportes en el alambre, afloja los que queden por debajo de las hojas, para que puedas mover el tutorado sin dificultad.

4. Ajusta el soporte: Agarra con cuidado el soporte y muévelo hacia arriba o hacia abajo, según sea necesario, para hacer espacio para la rama principal.

5. Fija el soporte: Una vez que hayas ajustado el soporte, vuelve a apretarlo para que sujete bien la rama. Es importante que no lo aprietes en exceso, ya que podrías dañar la planta.

6. Repite el proceso: Continúa con el siguiente soporte, moviéndolo hacia arriba o hacia abajo para que el tutorado ajustado quede bien colocado.

7. Desenfunda la rama principal: Cuando hayas terminado de ajustar el tutorado, desenfunda cuidadosamente la rama principal para evitar dañarla.

Siguiendo estos pasos, podrás ajustar el tutorado de tus plantas de vid sin problema. Recuerda hacerlo con delicadeza y no forzar los soportes, para evitar dañar la planta.

¿Qué más debes tener en cuenta?

Además de los consejos que te hemos dado hasta ahora, es importante que tengas en cuenta otros factores para ajustar el tutorado de manera adecuada. Te explicamos algunos de ellos:

- La altura del alambre: Es importante que el alambre esté a la altura adecuada para la variedad de uva que estás cultivando. Si el alambre está demasiado alto o demasiado bajo, la planta no podrá crecer de manera adecuada.

- El grosor del alambre: El grosor del alambre también es importante para el tutorado. Si el alambre es demasiado delgado, podría romperse con el peso de los racimos de uvas. Si es demasiado grueso, la planta podría tener dificultades para sujetarse a él.

- La distancia entre soportes: La distancia entre los soportes también es importante, ya que si están demasiado separados, la planta podría curvarse en lugar de crecer recta.

- La época del año: El momento del año en que ajustas el tutorado también es importante. Lo mejor es hacerlo durante la primavera o comienzos del verano, cuando la planta está en su fase de crecimiento más activa.

Siguiendo estos consejos y teniendo en cuenta estos factores, podrás ajustar el tutorado de manera adecuada y asegurarte de que tus plantas de vid crezcan y produzcan de manera óptima.

Conclusión

El tutorado es un elemento fundamental en el cuidado de las plantas de vid, y es necesario ajustarlo a medida que la planta crece para que esté siempre bien sujeta y protegida de los elementos externos. Realiza este ajuste cada dos o tres semanas, asegurándote de revisar el estado del soporte y de no dañar la planta en el proceso. Además, ten en cuenta la altura y el grosor del alambre, la distancia entre soportes y la época del año en la que realices el ajuste. Siguiendo estos consejos, podrás tener unas plantas de vid sanas y productivas.